Por María Gladys Pacheco Rojas
¡Hola, colega! Seamos sinceros: se están acabando las vacaciones y ya se siente ese "apretón" en la guata. Empiezas a ver los cuadernos en el súper, los comerciales de uniformes y te entra el estrés pensando en la avalancha que se viene: planificaciones, diagnósticos, reuniones eternas y ese papeleo que parece no tener fin. Si estás estresado pensando en cómo vas a sobrevivir a marzo, ¡detente un segundo! En Acontista Educa tenemos la solución. Este 2026 no tiene por qué ser igual a los anteriores. No queremos que entres en "modo supervivencia", contando los días para el próximo feriado; queremos que entres como un docente estratega. La Inteligencia Artificial y las nuevas plataformas digitales no son una carga más, sino tus mejores aliadas para que dejes todo planificado en tiempo récord, recuperes tu tiempo para compartir con tu familia y llegues a la sala con energía para inspirar a tus estudiantes.
Tu Asistente Inteligente: IA para la Gestión Docente
Para dejar listo el año antes de que termine la primera semana de marzo, nuestra mejor aliada es la Inteligencia Artificial, pero con un truco esencial: la especificidad. Herramientas como ChatGPT o Claude son expertos redactores, pero para que te den "oro" y no una respuesta genérica, tienes que contarles la realidad de tu sala de clases. No basta con pedir una planificación común; tienes que actuar como un director de orquesta y describirle a la IA si tu curso es numeroso, si tienes 45 alumnos inquietos, si hay estudiantes con diagnóstico PIE o TDAH, o si son niños que aprenden mejor con la música que con la lectura. Por ejemplo, al redactar tu instrucción o "prompt", dile directamente: "Actúa como un pedagogo experto y diséñame una unidad de Ciencias para 6to básico, considerando que mi curso es muy participativo pero se frustra rápido, así que necesito actividades cortas y visuales". Mientras más detalles le des sobre la personalidad de tus estudiantes, más precisa será la planificación o la rúbrica que te genere, permitiéndote tener todo organizado con un clic y ahorrándote esas horas eternas de trasnoche. Además, puedes apoyarte en herramientas como Canva Magic Studio, donde solo escribes el tema y la IA te arma las diapositivas para tus reuniones de apoderados en segundos.
Gamificación: De la distracción a la motivación en un par de clics
Una vez que ya tienes el año organizado con la IA, el siguiente paso para sobrevivir a marzo es asegurar la motivación en el aula. Todos sabemos que hoy competir contra un video de TikTok es casi imposible si seguimos usando solo el pizarrón. Aquí es donde entra la gamificación: usar la psicología del juego para que los niños aprendan sin darse cuenta. Para esto, te recomiendo mi "tridente de oro". Primero, Blooket (antes Quizizz/Background); es la joya de la corona porque tiene modos de juego donde los alumnos pueden "robarse oro" mientras responden preguntas de tu materia, generando una adrenalina que los mantiene pegadísimos al contenido. Luego tienes al clásico Kahoot, que es ideal para esos diagnósticos rápidos de marzo. Y finalmente, mi salvavidas favorito: Wordwall, que te permite crear sopas de letras o cuestionarios en dos minutos. No necesitas empezar de cero; busca actividades ya creadas por otros profes y adáptalas. Si integras estos juegos, verás a tus alumnos más felices y tú disfrutarás más la clase al ver su entusiasmo.
Tips de Oro: El equilibrio 50/50 para recuperar tu vida
Para cerrar, quiero proponerte un trato para este 2026: aplica la regla del 50/50. Deja que la tecnología haga su 50%, que es todo el trabajo administrativo, la redacción de instrumentos, las rúbricas y el diseño de materiales. Ese es el peso que te quitamos de encima. El otro 50% te pertenece a ti, y es el más importante: estar presente en la clase, mirar a tus alumnos a los ojos, escuchar sus dudas y conectar emocionalmente con ellos. Como siempre decimos en Acontista Educa, para que haya aprendizaje, primero tiene que haber una conexión humana; ese es el toque del "Profesor Jirafa", que observa con visión panorámica pero siempre está ahí para mediar con empatía. Organiza tu "biblioteca de recursos" ahora y verás cómo las tardes de marzo vuelven a ser para tu familia, para descansar o simplemente para ti. Porque un docente que recupera su tiempo es un docente que enseña con el corazón.
¡Ánimo, coleguita!
Recuerda, que en este camino no estás solo: estamos para apoyarnos y para enseñarnos lo que sabemos. La educación está cambiando y nosotros con ella, compartiendo estas herramientas que nos hacen la vida más fácil. No olvides nunca que enseñar es una labor maravillosa, pero no debe quitarte el tiempo para vivir tu propia vida, para disfrutar tus silencios y para estar con los que amas. ¡Hagamos que este 2026 sea el año en que recuperamos nuestro equilibrio!




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